Descubre la belleza de la Basílica de San Pedro, uno de los monumentos religiosos más emblemáticos del mundo, y explora sus extraordinarios tesoros artísticos y arquitectónicos a tu propio ritmo.
Antes de entrar en la basílica, un guía local te dará la bienvenida y te acompañará hasta la entrada, donde recibirás información útil y consejos prácticos para que aproveches al máximo tu visita. Una vez dentro, disfruta de la libertad de explorar por tu cuenta y dedica todo el tiempo que desees a admirar las obras maestras que alberga esta extraordinaria iglesia.
Contempla la conmovedora Piedad de Miguel Ángel, admira el majestuoso baldaquín de Bernini y alza la vista hacia la magnífica cúpula de Miguel Ángel, uno de los elementos más reconocibles del perfil urbano de Roma. Pasea por el vasto interior y empápate del ambiente único de un lugar que lleva siglos inspirando a visitantes de todo el mundo.
Esta experiencia es ideal para cualquiera que desee visitar la Basílica de San Pedro sin apuntarse a una visita guiada, pero sin renunciar a recibir ayuda antes de la entrada. Para que la experiencia sea aún más agradable, elige la opción que incluye un desayuno tradicional italiano con un croissant, una bebida caliente y zumo de naranja antes de tu visita.


