Unas pocas horas más pueden marcar la diferencia durante una escapada urbana. Consulta nuestro mapa con 20 de las ciudades más visitadas de Europa y descubre consejos prácticos para ahorrar tiempo en las cinco principales atracciones turísticas de cada destino. Así, evitarás las multitudes y pasarás más tiempo disfrutando de los momentos que de verdad importan.
Haz clic en el marcador de alguna ciudad o escribe el nombre de la ciudad para averiguar cuánto tiempo puedes ahorrar.



Gracias a sus museos mundialmente famosos, su arquitectura de cuento de hadas y su creatividad, Ámsterdam nunca decepciona. Disfruta de días tranquilos explorando el Museo Van Gogh y la Casa de Ana Frank o paseando por los canales, y de las noches llenas de energía descubriendo la vida nocturna tan variada de la ciudad.
Es uno de los mejores museos del mundo: sus 1,5 kilómetros de galerías albergan la impresionante cifra de 8000 obras de arte estelares de artistas locales. Echa un vistazo a los íntimas pinturas de interiores de Vermeer y quédate boquiabierto ante La ronda de noche, la emblemática obra de Rembrandt. Y que no se te olvide dedicarle un rato a la casa de muñecas con la que soñabas de niño.


El Museo Van Gogh de Ámsterdam, que alberga la mayor colección de pinturas de Vincent van Gogh, te guiará por la vida y el desarrollo artístico de este artista talentoso y atormentado. La colección incluye cuadros famosos como Los girasoles, Almendro en flor y Los comedores de patatas, además de otras joyas menos conocidas.


En la Casa de Ana Frank podrás descubrir el Anexo Secreto (Achterhuis), donde se escondieron de los nazis Ana Frank, su familia y otras cuatro personas durante dos años en la Segunda Guerra Mundial. Es una experiencia muy conmovedora, en la que podrás recorrer las habitaciones estrechas donde escribió su famoso diario y ver los detalles íntimos de su joven vida.


Ubicada en la cervecería en la que comenzó todo, la Heineken® Experience ofrece una introducción divertida a la historia que se esconde detrás de una de las cervezas más reconocibles del mundo. Descubre cómo se elabora la cerveza Heineken®, visita exposiciones interactivas y aprende más sobre la historia de la marca a lo largo de los años. Además, tendrás la oportunidad de diseñar una botella personalizada y, por supuesto, de disfrutar de una cerveza.


Descubre de primera mano las maravillas de la ciencia en el museo de la ciencia NEMO. Sus exposiciones interactivas, diseñadas para despertar la curiosidad en los visitantes de todas las edades, invitan a grandes y pequeños a experimentar, jugar y descubrir cómo funciona el mundo a su alrededor.





Atenas, una de las ciudades más antiguas del mundo, es una elección obvia para los amantes de la historia. Pero tiene mucho que ofrecer además de yacimientos arqueológicos y mitología. La ciudad se reinventa constantemente, también alberga barrios locales en auge, bares en azoteas, tabernas repletas de gente y atrevido arte callejero. Esta mezcla de patrimonio histórico y energía nueva llenan de carácter a la capital de Grecia.
Haz un recorrido por la historia, la mitología y la narrativa en la Acrópolis de Atenas, encaramada en lo alto de la ciudad moderna. Admira el teatro de Dioniso, donde se representaron por primera vez famosas obras dramáticas y tragedias antiguas. Pasea por el impresionante odeón de Herodes Ático y el santuario de Asclepio, el dios de la curación. Visita el Templo de Atenea Nike y el Erecteón. Y reserva tiempo de sobra para el Partenón, símbolo de la democracia y la civilización occidental.


Descubre el Museo de la Acrópolis, donde se encuentran expuestas las obras de arte originales que se conservan de los templos de la Acrópolis con luz natural. También se pueden contemplar las excavaciones arqueológicas a través de los suelos de cristal y desde las pasarelas. La primera planta alberga exposiciones de piezas arqueológicas que te mostrarán cómo era la vida cotidiana ateniense. Conoce los trajes de boda, los juguetes favoritos de los niños, las técnicas curativas y las prácticas religiosas. En la última planta del museo podrás contemplar el friso del Partenón y disfrutar de unas vistas fantásticas de la Acrópolis.


Ubicada en lo que en su momento fue el corazón de la ciudad, el ágora de Atenas era el lugar al que acudían los atenienses para intercambiar sus bienes, discutir sobre política y escuchar a los grandes filósofos. En la actualidad, puedes pasear por sus caminos para contemplar el templo de Hefesto, muy bien conservado, y la reconstruida Estoa de Átalo. Tómate tu tiempo para imaginarte cómo habría lucido hace tantos años, en medio de una arquitectura que ha resistido el paso del tiempo.


En el centro de Atenas, se alzan las columnas del templo de Zeus Olímpico, que son lo único que se conserva de lo que en su día fue el templo más grande de Grecia. La construcción de este increíble monumento comenzó el en siglo VI a. C. y se terminó siglos más tarde, bajo el mando de los romanos. Si te sitúas bajo estos gigantes que aún se conservan, entenderás por qué se tardó casi 700 años en terminar la construcción.


El Museo Arqueológico Nacional de Atenas, que es el museo más grande de Grecia, alberga la mejor colección de antigüedades griegas. Maravíllate con las máscaras de oro de Micenas, las estatuas de bronce a tamaño real y el misterioso mecanismo de Anticitera, al que se le llama la primera computadora del mundo. Cuenta con 8000 metros cuadrados de exposiciones, así que asegúrate de tener tiempo para sumergirte en la historia.





Barcelona combina la cultura, la costa y la buena gastronomía como pocas ciudades saben hacerlo. Pasa el día descubriendo la famosa arquitectura de Gaudí, tomando el sol en el mar y recorriendo los mercados locales. Para rematar la jornada, prueba las tapas típicas de la zona y disfruta de la vida nocturna, que te mantendrá despierto hasta altas horas de la madrugada.
La Sagrada Família, la obra maestra inacabada de Gaudí declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es una de las atracciones turísticas más visitadas del mundo. Su extraordinario interior, con bóvedas que se elevan hasta los 70 metros de altura y una planta de cruz latina de cinco naves, cobra vida gracias a los intrincados detalles y su simbolismo.


Pasea por la imaginación desbordante de Gaudí mientras contemplas los mosaicos, las columnas abovedadas y los extravagantes detalles arquitectónicos del Park Güell. No solo es uno de los parques más grandes de Barcelona, sino que es, con diferencia, el más particular, conocido por sus colores atrevidos, sus azulejos y las impresionantes esculturas. Mientras paseas por el parque, también podrás disfrutar de las vistas panorámicas de la ciudad.


Adéntrate en el mundo de Antonio Gaudí en este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que recibe un millón de visitantes al año. A la Casa Batlló, uno de los edificios modernistas más emblemáticos de Barcelona, también le llaman la Casa dels Ossos o la «casa de los huesos» debido a las extrañas formas esqueléticas que conforman su fachada.


Casa Milà, también conocida como La Pedrera, es un punto de referencia en el mundo de la arquitectura. Además, alberga el único centro de interpretación de Gaudí de Barcelona, por eso es el lugar perfecto para aprender más cosas sobre el trabajo del arquitecto y la inspiración que se esconde tras este. Tienes mucho que explorar, ya que la casa cuenta con 4500 metros cuadrados repartidos por cinco plantas.


El Museo Picasso, ubicado en el centro del barrio El Born de Barcelona, alberga una de las colecciones más importantes del mundo de las obras de Picasso. Abrió sus puertas en 1963, cuando Pablo Picasso seguía con vida, y ofrece una perspectiva fascinante del desarrollo de uno de los artistas más influyentes del siglo XX.





A Berlín le ha dado forma su pasado, pero es una ciudad con el ojo puesto en el futuro. Desde lugares históricos como la Puerta de Brandeburgo y la Torre de televisión hasta barrios conocidos por su arte callejero, sus galerías independientes y su vida nocturna, la capital de Alemania mezcla su compleja historia con un fuerte espíritu creativo.
Con sus 368 metros de altura, la Torre de Televisión de Berlín (Fernsehturm) es la estructura más alta de Alemania. Deja que el ascensor te lleve hasta la cima en menos de un minuto, donde podrás disfrutar de las vistas increíbles desde la plataforma de observación o mientras comes en el restaurante giratorio.


El Neues Museum se creó en el siglo XIX y alberga piezas procedentes de culturas que abarcan desde la prehistoria hasta la protohistoria. Aunque la principal estrella es el busto de Nefertiti, famoso en todo el mundo, hay mucho que descubrir en sus salas dedicadas a la exquisita historia de Egipto y a los inicios del desarrollo de la humanidad en Europa y Oriente Medio, que abarcan miles de años.


Adéntrate en el Museo de la RDA, un museo interactivo que muestra el estilo de vida y la cultura de la antigua República Democrática Alemana durante el comunismo. Puedes sentarte en un verdadero coche Trabant, curiosear por una típica sala de estar y descubrir cómo era ir de compras, el colegio y las vacaciones.


Descubre el mundo secreto del espionaje en el Museo Alemán del Espionaje, un museo superinteractivo en el centro de Berlín, una ciudad que en su momento estuvo en el centro de la Guerra Fría. Pon a prueba tus habilidades de espionaje en el laberinto láser, descifra códigos y descubre de cerca artilugios que parecen sacados de una película de espías. Es una opción ideal para un día en familia y para los aspirantes a agentes secretos.


Acércate más que nunca a tus famosos favoritos en el Madame Tussauds Berlín. Sácate fotos con las estrellas de Hollywood, las princesas del pop y los héroes del deporte con impresionantes fondos y efectos especiales. Es muy probable que encuentres a tu estrella favorita, ya que el museo cuenta con más de cien figuras de cera a tamaño real y las exposiciones se actualizan regularmente.





Budapest es una ciudad de belleza tradicional, donde la arquitectura de la época de los Habsburgo, los elegantes bulevares y las vistas panorámicas desde lo alto de las colinas crean un ambiente único. Contempla el Parlamento neogótico de Hungría, admira las vistas alucinantes desde la Colina del Castillo y luego relájate en uno de los famosos baños termales de la ciudad o con un crucero por el tranquilo río Danubio.
El balneario de Széchenyi, uno de los complejos termales más grandes de Europa, es un gran ejemplo de arquitectura neobarroca. Sumérgete en las humeantes piscinas al aire libre alimentadas por manantiales termales naturales y disfruta de unas aguas ricas en minerales. Tanto si vienes a relajarte como si solo quieres observar a la gente, es una experiencia para conocer la vida local que no te puedes perder.


La basílica de San Esteban, la iglesia más grande de Hungría, es impresionante por dentro y por fuera, gracias al rico decorado de su interior y a la cúpula neoclásica. Asciende por las escaleras o por el ascensor hasta la terraza panorámica para disfrutar de unas de las mejores vistas de 360 grados de la ciudad.


El Parlamento de Budapest, que se extiende por la orilla este del río Danubio, es uno de los edificios más espectaculares de Europa. Inaugurado en 1902, domina el horizonte con su arquitectura neogótica que parece salida de una postal. Accede al interior para contemplar las impresionantes escaleras, las salas doradas y las deslumbrantes joyas de la Corona húngara con una visita.


El Museo de Bellas Artes, que se alza con orgullo en la emblemática plaza de los Héroes de Budapest, alberga la mejor colección de arte internacional de Hungría. Descubre obras maestras de los grandes artistas europeos, como Rafael, Rembrant y El Greco, mientras exploras sus elegantes salas. Además de las obras de arte, el precioso interior reformado del museo es una obra maestra por sí mismo.


En la Galería Nacional, situada en las alas del Castillo de Buda, se exhibe lo mejor del arte húngaro desde la época medieval hasta la actualidad. Cuenta con más de 100 000 obras, entre las que se encuentran retablos góticos plegables y obras maestras de Mihály Munkácsy. También ofrece excelentes miradores con vistas desde el Danubio hasta Pest.





Desde barrios coloridos hasta restaurantes innovadores, Copenhague representa el estilo escandinavo. Además de por sus famosos museos como el Museo Nacional, la Galería Nacional de Dinamarca y la Gliptoteca Ny Carlsberg, la ciudad es famosa por su innovadora gastronomía, con restaurantes como Noma, que han dado a conocer la cocina nórdica.
Los Jardines Tivoli, que abrieron en 1843, constituyen uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, ubicado en el corazón de Copenhague. Repleto de históricas atracciones emocionantes y jardines de cuento de ahadas, se dice que sirvió de inspiración ni más ni menos que a Walt Disney cuando diseñó su parque epónimo Disneyworld.


El museo de historia cultural más grande de Dinamarca te transporta desde la edad de hielo hasta la actualidad, a través de más de 14 000 años de historia. Entre las paredes del Museo Nacional de Dinamarca, descubrirás las ocho principales colecciones que abarcan desde la prehistoria danesa y la época vikinga hasta la Edad Media y la Antigüedad clásica.


Rundetårn, una torre construida en el siglo XVII como observatorio astronómico, es uno de los monumentos más queridos de Copenhague. Su característica más destacada es la rampa en espiral que serpentea hasta la cima. Desde allí, podrás contemplar las vistas panorámicas de los tejados y chapiteles del casco antiguo.


El castillo de Rosenborg, que en su momento fue construido como un retiro de verano para el rey Cristián IV, parece salido de un cuento de hadas. Alberga las joyas de la Corona danesa, que están expuestas en la cámara acorazada de la planta baja, y cuenta con un total de 24 estancias, entre las que están el dormitorio del rey y las salas de audiencias. Ponle el broche de oro a tu visita con un paseo pintoresco por los jardines del rey.


No todos los días se visita un lugar que alberga las tres ramas del gobierno bajo el mismo techo. En el palacio de Christiansborg, puedes pasear por las extravagantes salas de recepción Real, visitar los establos reales y descubrir las ruinas de castillos anteriores que yacen bajo el palacio. Luego, asciende por la torre para disfrutar de las mejores vistas de Copenhague.





Conocido por la próspera cultura de los pubs, la música en directo y su emblemática cerveza negra, Dublín ofrece un montón de cosas en su compacto centro urbano. Visita la Guinness Storehouse para aprender cómo se elabora la cerveza más famosa de Irlanda, y luego para en alguno de los históricos pubs de la ciudad —incluido Temple Bar— para beberte una pinta. No te olvides de Trinity College, donde se encuentra el mundialmente famoso Libro de Kells.
Guinness Storehouse, la atracción turística más popular de Irlanda, te transporta por la historia del producto más famoso de la nación a través de siete pisos de exposiciones interactivas. Descubre cómo se elabora y aprende el arte de servirla a la perfección. Temina la visita en el Gravity Bar, con una pinta de regalo y unas vistas de todo Dublín.


La sede original del whisky irlandés Jameson se encuentra en Smithfield, Dublín, en la destilería Jameson de Bow St. Aunque la producción se ha trasladado a otro lugar, se ofrece un recorrido por toda la historia de la destilería desde 1997, al tiempo que se pone a prueba el paladar de los visitantes. Es una experiencia fantástica para los amantes del whisky: al salir, sabrás distinguir un whisky de triple destilación de uno de malta.


Ubicada en el Trinity College, la Book of Kells Experience ofrece la oportunidad de contemplar de cerca el Libro de Kells, un manuscrito iluminado de 1200 años que constituye uno de los grandes tesoros de Irlanda. También podrás recorrer la emblemática biblioteca Long Room, que alberga miles de libros históricos, antes de completar tu visita en el pabellón digital, donde unas animaciones inmersivas y un espectáculo de luz y sonido dan vida a la historia de Irlanda.


El galardonado Museo de la Emigración Irlandesa EPIC explora las historias de millones de personas que se marcharon Irlanda y el impacto que tuvieron por el mundo. Descubre 20 galerías interactivas en las que descubrirás la música, el deporte, la ciencia y la gente que difundió la cultura irlandesa por todo el planeta.


Funada por el rey vikingo Sigtrygg Silkiskegg en 1030, la catedral de la Santísima Trinidad (conocida como Christ Church) lleva más de mil años en el corazón de Dublín. Entra para admirar su arquitectura medieval y luego desciendo hasta una de las criptas más grandes de Gran Bretaña e Irlanda. Entre las curiosidades más famosas de esta iglesia hay un gato y una rata momificados, conocidos cariñosamente como Tom y Jerry.





Edimburgo es mucho más que su popular festival Fringe. La capital de Escocia, que fue construida sobre una serie de volcanes extintos, combina paisajes espectaculares con siglos de historia, desde el imponente castillo de Edimburgo y Arthur's Seat hasta las calles adoquinadas y los edificios antiguos de sus ciudades antigua y nueva, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El castillo de Edimburgo es la principal atracción turística de Escocia, donde se pueden contemplar las joyas de la Corona escocesa, visitar el gran salón y ver la gran bombarda medieval Mons Meg. Seguramente, lo más espectacular sean las vistas desde las almenas, que se extienden por los tejados de Edimburgo hasta más allá de Arthur's Seat.


Súbete a bordo del Yate Real Britannia, la antigua casa flotante de la familia real británica. Explora cada rincón: desde los elegantes aposentos de gala hasta los camarotes de la tripulación. Descubre cómo era la vida durante los más de 40 años de viajes reales. Construido en Clydebank, el yate participó en casi mil visitas de Estado antes de atracar definitivamente en Leith.


The Scotch Whisky Experience, que se encuentra a poca distancia del castillo de Edimburgo, es uno de los mejores lugares para familiarizarte con la bebida nacional de Escocia. Alberga una colección de más de 3000 botellas y ofrece una introducción divertida a la historia, la elaboración y las tradiciones del whisky escocés.


Prepárate para que te vuele la cabeza en Camera Obscura & World of Illusions, una atracción turística que ofrece cinco pisos de trucos, espejos y hologramas. Pasea por el túnel de vórtice y quédate alucinado con la cámara oscura victoriana, que utiliza un periscopio gigante, espejos y lentes para proyectar la imagen en directo de la ciudad en una mesa.


El palacio de Holyroodhouse, que es la residencia escocesa oficial del monarca británico, está repleto de drama real histórico. Recorre los aposentos donde vivió María I de Escocia y los apartamentos reales decorados con retratos de antiguos miembros de la realeza escocesa. Si te apetece tomar el aire, también puedes pasear por las ruinas románticas de la abadía medieval y por los jardines del palacio.





Tras salir casi ilesa de la Segunda Guerra Mundial, Cracovia sigue albergando muchos tesoros arquitectónicos: desde castillos reales hasta grandes iglesias. Pero su atractivo va más allá que su casco antiguo, que parece salido de una postal. También cuenta con una de las universidades más antiguas de Europa, y hay cafeterías estudiantiles, bares y centros culturales junto a monumentos con siglos de antigüedad.
El castillo de Wawel, que en su día fue el hogar de generaciones de reyes polacos, sigue siendo un símbolo de orgullo para la nación. Descubre sus majestuosas salas de estado, decoradas con tapices del siglo XVI, y los preciosos apartamentos reales, que recrean su pasado real. El castillo también alberga una impresionante armería con armas medievales y el Tesoro de la Corona, donde puedes contemplar las joyas de la Corona de Polonia que se conservan.


Desciende hasta la mina de sal de Wieliczka, que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y lleva siendo explotada desde el siglo XIII. A lo largo de más de 700 años, los mineros han creado un inmenso mundo subterráneo compuesto por 2000 cámaras y lagos. Lo más destacado es la capilla de Santa Kinga, donde todo —desde el altar hasta las lámparas de araña— ha sido tallado en sal.


Descubre la historia que esconde la Fábrica de Schindler, donde Oskar Schindler salvó a más de mil trabajadores judíos durante la Segunda Guerra Mundial. A través de exposiciones inmersivas y poderosas historias personales, el museo desvela cómo era la vida en Cracovia bajo la ocupación nazi y destaca el valor y la resiliencia de aquellos que lo vivieron.


Bajo la bulliciosa plaza del Mercado de Cracovia se encuentra el fascinante museo subterráneo Rynek, que se construyó en los restos medievales de la ciudad. Ofrece una visión de las antiguas calles, los puestos del mercado y los objetos históricos, que cobran vida a través de hologramas ingeniosos y exposiciones interactivas. Descubre un lado escondido de Cracovia que está justo bajo tus pies.


El Museo Polaco de Aviación, de primera clase, alberga una de las mayores colecciones de aeronaves históricas de Europa. Se extiende por una zona de 34 hectáreas y exhibe más de 200 tesoros de la aviación que abarcan más de un siglo de historia de la aviación: desde aviones y planeadores vintage hasta helicópteros. Al explorar las salas interiores y las exposiciones exteriores, descubrirás las innovaciones y las historias que contribuyeron a forjar la historia de la aviación.





Lisboa captura el romanticismo de la Europa tradicional gracias a sus edificios color pastel, sus coloridos azulejos y sus antiguos tranvías. Descubre monumentos como la torre de Belém y el monasterio de los Jerónimos, piérdete por las calles serpenteantes de Alfama y prueba los famosos pasteles de nata. No te olvides de disfrutar del sonido conmovedor del fado.
Situado en la colina más alta que se alza sobre Lisboa, el castillo de São Jorge (castillo de San Jorge) es un antiguo castillo morisco con vistas panorámicas de la ciudad. Fortificado originalmente en el siglo XI, fue conquistado por el primer rey de Portugal en 1147 y convertido en palacio real. Pasea por las murallas, las torres y los restos arqueológicos, y que no te sorprenda cruzarte con uno de los pavos reales que se pavonean por el castillo.


El Museo Nacional de Carruajes alberga una de las mejores colecciones de carruajes reales, que abarca desde el siglo XVI hasta el XIX. Contempla algunos de los carruajes dorados más decorados que en su día utilizaron los miembros de la realeza portuguesa y descubre la grandeza de la vida en la corte a lo largo de las generaciones.


En el Monasterio de los Jerónimos de Lisboa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la historia de la era de los descubrimientos portugueses cobra vida. Admira la intrincada arquitectura manuelina mientras recorres los elegantes claustros y la impresionante iglesia. Y no te olvides de visitar la tumba de Vasco da Gama, cuyos viajes abrieron una ruta marítima entre Europa y la India.


La torre de Belém, una fortaleza situada a orillas del Tajo, es un símbolo del poderío marítimo de Portugal. Construida a principios del siglo XVI para proteger el puerto de la ciudad, esta fortaleza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es un excelente ejemplo de arquitectura manuelina y un recuerdo de la edad de oro de la navegación portuguesa. Sube hasta lo alto para disfrutar de las vistas del río Tajo.


El MAAT, uno de los monumentos más llamativos de Lisboa, destaca tanto por su edificio como por las exposiciones que alberga. Pasea bajo su amplio techo en forma de ola, disfruta de las vistas sobre el río Tajo y descubre exposiciones sobre arte, arquitectura y tecnología que nos invitan a replantearnos nuestra forma de ver el mundo.





La capital de Inglaterra es una megaciudad en la que siglos de historia conviven con el ritmo trepidante de la vida moderna. Visita lugares emblemáticos como el Big Ben, la Torre de Londres y el palacio de Buckingham; sumérgete en algunos de los mejores museos del mundo; y remata la jornada con un espectáculo en el West End, en pleno corazón del distrito teatral de Londres.
La Torre de Londres es una de las atracciones turísticas más conocidas de la ciudad. Este monumento, que en su día fue una fortaleza histórica rodeada por un foso y protegida por animales salvajes, ha desempeñado un papel fundamental en la historia de Inglaterra durante siglos. En la actualidad, puedes pasear por sus murallas históricas y descubrir sus múltiples edificios y exposiciones, entre las que se encuentran las joyas de la Corona británica.


Los jardines de Kew llevan recibiendo visitantes desde 1759 y son famosos por sus invernaderos históricos y sus amplias colecciones de plantas procedentes de todo el mundo. Alberga una de las colecciones de plantas y hongos más grandes y diversas del planeta.


La catedral de San Pablo es una obra maestra de la arquitectura que lleva formando parte del perfil urbano de Londres más de 300 años. Contempla la preciosa decoración de la amplia nave de la catedral antes de subir a la famosa galería de los susurros, que cuenta con una acústica única. A continuación, visita la galería de piedra o la galería dorada, situadas en lo alto de la cúpula, para disfrutar de unas impresionantes vistas panorámicas de Londres. En la cripta descansan famosos británicos, como el arquitecto de la catedral, sir Christopher Wren.


La abadía de Westminster esconde historia en todos sus rincones. Tómate tu tiempo para contemplar su arquitectura gótica y las vidrieras. Luego, descubre los lugares más destacados como Poet's Corner («el rincón de los poetas» en español), el lugar donde descansan Geoffrey Chaucer y Charles Dickens; la famosa Silla de la Coronación; y monumentos dedicados a figuras literarias destacadas, como William Shakespeare y Robert Burns.


Súbete al London Eye y contempla las vistas panorámicas de la capital de Reino Unido desde las alturas. Durante esta vuelta de 30 minutos, alcanzarás una altura de 135 metros en la noria de observación cantiléver más alta del mundo, con unas vistas que se extienden a lo largo de 40 kilómetros en todas las direcciones. Localiza lugares de interés como el Big Ben, el palacio de Buckingham, la catedral de San Pablo, la abadía de Westminster y Trafalgar Square.





Madrid combina una cultura de primera con una alegría de vivir a la que es difícil resistirse. Pasa el día contemplando obras de arte en el Museo del Prado y explorando el palacio real más grande del mundo, y luego pasea por las cafeterías independientes y las tiendas de moda de Malasaña para conocer el lado creativo de la ciudad. Cuando caiga la noche, únete a los madrileños por los bares de tapas antes de disfrutar de la legendaria vida nocturna de la ciudad.
El Museo del Prado, que alberga una de las mayores colecciones de arte europeo, es una visita imprescindible si estás en Madrid. Pasea por sus grandiosas salas y descubre obras de arte de Velázquez, Goya y del Bosco mientras recorres la evolución del arte español y europeo a lo largo de los siglos. Descubre por qué el Prado está considerado uno de los mayores tesoros culturales de España.


Visita el Museo Reina Sofía para sumergirte en el arte moderno español. Este museo, famoso porque alberga el Guernica de Picasso, también cuenta con una impresionante colección de obras de Dalí, Miró y otros de los principales artistas del siglo XX, como Francis Bacon y Georges Braque. Recorre sus salas y descubre las historias que se esconden detrás del algunas de las obras más influyentes del arte moderno.


El Palacio Real es el palacio real más grande de toda Europa Occidental y todavía se utiliza a menudo para actos oficiales del Estado. Piérdete entre sus opulentas salas repletas de lámparas de araña, frescos y obras de arte de un valor incalculable, y no te pierdas el gran salón del trono.


El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que completa el Triángulo del Arte de Madrid, llena los vacíos artísticos con una amplia colección que abarca toda la historia de la pintura occidental. Descubre obras que van desde los maestros medievales hasta el impresionismo y el arte pop, lo que lo convierte en el complemento perfecto para las visitas al Prado y al Reina Sofía.


Los aficionados acérrimos al fútbol no querrán perderse la oportunidad de entrar en el Bernabéu, el legendario estadio del Real Madrid, el equipo más laureado de la historia del fútbol europeo. Disfruta de las vistas desde a banda del campo y sigue los pasos de los jugadores por el túnel de vestuarios. También podrás echar un vistazo a la sala de trofeos, repleta de copas y medallas.





En Milán, una de las ciudades más dinámicas de Italia, se encuentran la historia, la innovación y la moda. Descubre atracciones turísticas emblemáticas como la catedral y La última cena de Da Vinci, curiosea por las tiendas de moda de su barrio de lujo y pasa las noches disfrutando de la apreciada tradición del aperitivo.
El magnífico Duomo de Milán es una de las iglesias más grandes del mundo. Contempla desde abajo su «bosque» de 135 chapiteles de mármol y más de 3400 estatuas, y luego asciende hasta la azotea para verlos más de cerca desde las terrazas. Desde aquí arriba, podrás disfrutar de unas vistas impresionantes de la ciudad y puede que incluso veas los Alpes a lo lejos.


El Castillo Sforzesco, que en su día fue la poderosa fortaleza de la dinastía gobernante de Milán, es un edificio renacentista que hoy en día alberga varios museos. Descubre colecciones que abarcan desde arte antiguo y armaduras hasta instrumentos musicales y diseño, y no te pierdas la última obra maestra inacabada de Miguel Ángel, la Piedad Rondanini.


Descubre el espíritu innovador de Leonardo da Vinci en el mayor museo de ciencia y tecnología de Italia, el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci. Además de maquetas de las máquinas visionarias de da Vinci, aquí encontrarás de todo: desde trenes de vapor históricos y un submarino auténtico hasta el único fragmento de roca lunar que hay en Italia. Por eso este museo es uno de los más fascinantes de Milán.


Pintada en la pared del refectorio de Santa María delle Grazie, La última cena de Leonardo da Vinci, famosa en todo el mundo, es una de las obras de arte más emblemáticas jamás creadas. Aunque se terminó hace más de cinco siglos utilizando una técnica experimental que provocó su rápido deterioro, sigue siendo uno de los cuadros más célebres e influyentes del mundo


La famosa Pinacoteca de Brera, ubicada en un majestuoso palacio del artístico barrio milanés de Brera, es un paraíso para los amantes del arte renacentista y barroco italiano. Aquí encontrarás obras maestras de artistas como Rafael, Caravaggio y Mantegna, además de, por supuesto, El beso de Francesco Hayez, un símbolo romántico del Risorgimento italiano.





Pocas ciudades despiertan tanto la imaginación como París. Ya sea admirando obras de arte en el museo del Louvre como contemplando el atardecer desde la torre Eiffel, la ciudad está repleta de momentos en los que tendrás que pellizcarte para comprobar que son reales. Más allá de los monumentos emblemáticos, también encontrarás galerías creativas, bares de vino natural y una gastronomía que traspasa los límites y demuestra que París está en constante reinvención.
Aparte de ser el museo de arte más grande del mundo, el Louvre alberga algunas de las obras maestras más aclamadas de la historia, desde la Mona Lisa y la Venus de Milo hasta la Victoria de Samotracia. Pasea por sus inmensas salas en las que se exponen más de 35 000 obras de arte, y luego tómate un segundo para contemplar la icónica pirámide de cristal, uno de los monumentos más reconocibles de París.


Al visitar el Palacio de Versalles, tendrás la oportunidad de adentrarte en el mundo de los reyes y las reinas de Francia. Construido originalmente como mansión de caza para el rey Luis XIII, se convirtió más adelante en la sede del poder real y en uno de los monumentos más emblemáticos de Francia. Descubre la espectacular Galería de los Espejos y los elegantes aposentos, y después tómate un minuto para pasear por los jardines bien cuidados.


La torre Eiffel, que se construyó en 1889 como una estructura temporal para la Exposición Universal de París, fue objeto de crítica por parte de algunos de los artistas más influyentes de París y estuvo a punto de ser desmontada tras tan solo 20 años. En la actualidad, este monumento de 330 metros de altura es una de las estructuras más reconocibles del mundo y un símbolo de la capital francesa. Asciende hasta su cima para disfrutar de unas vistas inigualables de París.


El Museo de Orsay, ubicado en una estación de tren muy bien rehabilitada, alberga la mejor colección de arte impresionista del mundo. Bajo su magnífica cubierta acristalada descubrirás obras maestras de Monet, Van Gogh, Renoir y Degas. Es una visita imprescindible para los amantes de la cultura que combina arquitectura emblemática con arte de talla mundial.


El Arco del Triunfo, situado en el extremo occidental de los Campos Elíseos, fue encargado por Napoleón para rendir homenaje a quienes lucharon y murieron por Francia. Sube hasta lo alto para disfrutar de las vistas de París y de las doce avenidas que se extienden a sus pies. A continuación, dedícale un momento a la tumba del soldado desconocido, cuya llama eterna se reaviva cada noche desde 1923.





Praga sabe cómo cautivarte. Su perfil urbano se caracteriza por chapiteles góticos, cúpulas barrocas y el castillo de Praga alzándose en la cima de una colina, mientras que el centro histórico —declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco— te invita a pasear por sus plazas históricas y calles serpenteantes. Pasa los días explorando monumentos reales y pubs tradicionales checos, y luego descubre un lado diferente de la ciudad en las cafeterías y bares contemporáneos.
El castillo de Praga, que se alza sobre la ciudad desde hace más de mil años, es el complejo de castillos antiguos más grande del mundo y, además, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Date un paseo desde los altísimos chapiteles de la catedral de San Vito hasta las casitas de cuento de hadas del Callejón del Oro, donde en su día vivió Franz Kafka, y descubre siglos de historia checa por el camino.


El palacio Lobkowicz alberga la colección privada de una de las familias nobles más antiguas de Bohemia. Este palacio del siglo XVI, el único edificio de propiedad privada dentro del complejo del castillo de Praga, está repleto de tesoros culturales: desde pinturas de Canaletto y Bruegel hasta manuscritos originales de Beethoven y Mozart.


El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja de Praga alberga el reloj astronómico medieval, que es mundialmente famoso y uno de los relojes astronómicos en funcionamiento más antiguos del mundo. Únete a la multitud que se acerca a este lugar a contemplar el desfile de los doce apóstoles que tiene lugar cada hora. Luego, asciende por la torre del reloj para disfrutar de las vistas sobre los tejados, las plazas y los chapiteles de la Ciudad Vieja.


El Museo Judío de Praga, construido en 1906, es uno de los museos judíos más antiguos e importantes del mundo. Abarca varias sinagogas y yacimientos históricos, entre los que se encuentra el inquietante antiguo cementerio judío. Ofrece una perspectiva fascinante de siglos de historia, cultura y patrimonio judíos.


El Museo Nacional, de estilo neorrenacentista, que se eleva sobre la plaza de Wenceslao, es un monumento checo por derecho propio. Tras su majestuosa fachada, las exposiciones abarcan desde la historia natural y la ciencia hasta las poderosas dinastías, los personajes y los acontecimientos que influyeron en la nación checa.





Los antiguos romanos la bautizaron como la Ciudad Eterna y, 2000 años después, Roma sigue haciéndole justicia a ese apodo. Desde el Coliseo y los tesoros de los Museos Vaticanos hasta el museo MAXXI de Zaha Hadid, los bares abarrotados de Trastévere y una oferta gastronómica en auge, la capital italiana demuestra que hay lugares que nunca pasan de moda.
Hay pocos lugares de interés que estén más vinculados a la antigua Roma que el Coliseo. Lo que en su día fue el escenario de batallas de gladiadores y espectáculos públicos, ha sobrevivido a emperadores, terremotos y siglos de cambio. Adéntrate en la arena y descubre las historias que se esconden detrás de uno de los edificios más famosos del mundo.


Los Museos Vaticanos, que se encuentran en el país más pequeño del mundo, albergan una de las colecciones de arte más prestigiosas del mundo. La colección se extiende por 7 kilómetros de galerías y salas repartidas entre dos palacios, y entre lo más destacado se encuentra Apolo de Belvedere, las estancias de Rafael y, como no, el incomparable techo de la Capilla Sixtina, obra de Miguel Ángel.


Muy pocos edificios romanos han resistido al paso del tiempo como el Panteón. Marco Agripa lo encargó alrededor del 27 a. C. y luego fue reconstruido tras un incendio. En la actualidad, sigue siendo uno de los monumentos de la antigüedad mejor conservados. Camina bajo su enorme cúpula y contempla el famoso óculo, la abertura circular hacia el cielo que llena el templo de luz natural.


VIVE, ubicado en la plaza Venecia, en el corazón de Roma, combina algunos de los monumentos históricos más impresionantes de la ciudad. Descubre el Vittoriano, el monumento nacional que se construyó para honrar a Víctor Manuel II, el primer rey de Italia; explora el museo central del Risorgimento; y pasea por el Palazzo Venezia, un palacio maravilloso del siglo XV. Remata tu visita disfrutando de unas vistas panorámicas desde la terraza.


El castillo de Sant'Angelo, que en su momento fue construido como mausoleo para el emperador Adriano, ha sido una fortaleza, una prisión y un lugar de refugio para los papas durante tiempos turbulentos. En la actualidad, el museo desvela muchos capítulos de su historia, mientras que la terraza panorámica ofrece vistas de Roma y hacia la basílica de San Pedro.





Sevilla, el corazón cultural de Andalucía, está llena de tesoros arquitectónicos que son el resultado de siglos de influencias morisca y cristiana. Descubre monumentos como el Real Alcázar, la catedral de Sevilla, la plaza de España y Setas de Sevilla; y luego tómate unas tapas y disfruta del apasionante arte del sur de España a través del flamenco.
El Real Alcázar, el cual todavía utiliza la familia real española, es una de las joyas de la corona de Sevilla y una obra maestra de la arquitectura mudéjar. Pasea por las salas decoradas, los patios tranquilos y los jardines de naranjos en flor mientras te adentras en su historia real. Además, si eres fan de Juego de tronos, puede que reconozcas zonas del palacio gracias a la exitosa serie.


La catedral gótica más grande del mundo es uno de los mayores exponentes del Siglo de Oro de español, con una combinación de arquitectura islámica y cristiana. Disfruta del tesoro que se esconde en el interior de la catedral de Sevilla, además de la tumba en la que se dice que descansa Cristóbal Colón. También puedes ascender por las rampas empinadas de Giralda, la torre campanario, y descubrir unas vistas alucinantes de la ciudad desde la cima.


Metropol Parasol, conocido popularmente como Setas de Sevilla, no pasa desapercibido. Esta enorme estructura de madera cuenta con una pasarela en la azotea desde la que se divisan los tejados y los chapiteles de las iglesias de Sevilla, lo que ofrece un contraste moderno con una de las ciudades más históricas de España.


La iglesia del Salvador de Sevilla, que se construyó entre 1674 y 1712 en donde antes había una mezquita, es la segunda iglesia más grande de Sevilla. Accede a su interior para descubrir retablos de oro, capillas muy decoradas e impresionantes techos abovedados. La catedral de Sevilla suele hacerle sombra, pero es una de las joyas de la ciudad más gratificantes, aunque sea menos conocida.


Este palacio andaluz, que sigue siendo la residencia de los duques de Medinaceli, es una magnífica mezcla de arquitectura mudéjar, gótica y renacentista. Construido entre los siglos XV y XVI, cuenta con patios de azulejos de vivos colores, fuentes que salpican agua y estatuas clásicas, además de estancias decoradas con lujo. Escondido en los límites del barrio de Santa Cruz, es un lugar tranquilo donde alejarse de las multitudes.





Construida sobre 14 islas, la capital de Suecia combina vistas al mar y espacios verdes con historia y diseño de vanguardia. Explora las calles de cuento de hadas de Gamla Stan, entra en el Palacio Real y disfruta algunos de los mejores museos de Europa antes de descubrir el espíritu innovador que ha convertido a Estocolmo en un centro líder para las empresas emergentes.
El Museo Vasa, construido en torno a un extraordinario buque de guerra del siglo XVII, es el museo más visitado de Escandinavia. Situado en la isla de Djurgården, el Vasa se hundió en su viaje inaugural en 1628 y permaneció bajo el agua durante más de 300 años antes de ser rescatado casi intacto. Hoy en día, puedes ver el barco de cerca y conocer la historia que se esconde tras uno de los descubrimientos marítimos más notables de Suecia.


Si quieres conocer más a fondo el pasado de Suecia, el Museo de Historia de Suecia te lleva de viaje desde los asentamientos prehistóricos y los guerreros vikingos hasta la vida medieval. Imagínatelo como la versión más tranquila y menos concurrida del Museo Vasa. Cuenta con atracciones turísticas destacadas como «El mundo vikingo» y la deslumbrante Sala de Oro, que alberga una de las mayores colecciones de tesoros de oro del mundo.


ABBA The Museum es un homenaje inmersivo al fenómeno pop más emblemático de Suecia. Sigue la trayectoria del grupo desde su gran salto a la fama tras ganar Eurovisión en 1974 hasta alcanzar el estrellato mundial mientras descubres trajes originales, objetos de interés y exposiciones interactivas. Incluso puedes subir al escenario junto a versiones holográficas de los miembros del grupo y grabar tu propia canción.


El Palacio Real de Estocolmo, situado en lo alto de Gamla Stan, es una de las residencias reales más grandes de Europa y la residencia oficial del monarca sueco. Tras su fachada barroca de 11 plantas se esconden más de 600 habitaciones, aunque solo una selección de ellas está abierta al público. Explora los lujosos aposentos de estado, los museos y las colecciones reales, y planifica tu visita para no perderte el cambio de guardia diario.


Fotografiska, ubicado en un antiguo edificio de aduanas en el paseo marítimo de Södermalm, es uno de los principales centros de fotografía contemporánea del mundo. Sus exposiciones, en constante cambio, muestran el trabajo tanto de fotógrafos emergentes como consagrados, junto con muestras que abarcan desde las bellas artes hasta la moda. Completa tu visita en la cafetería de la última planta, con vistas a Djurgården y a los canales de la ciudad.





Venecia es una ciudad única, construida sobre el agua, donde los canales sustituyen a las calles y las góndolas pasan bajo puentes centenarios. Pasea desde la plaza de San Marcos hasta el puente de Rialto, piérdete en el intrincado laberinto de callejuelas y deja que el arte, la historia y la belleza atemporal te transporten a una época pasada.
El Palazzo Ducale (Palacio Ducal) fue durante siglos el centro del poder político veneciano. Contempla los detalles de la Escalera Dorada y las obras de arte que decoran las grandes salas del palacio. También podrás cruzar el famoso Puente de los Suspiros y visitar las cárceles, incluida la celda en la que estuvo encarcelado Giacomo Casanova, el famoso e histórico seductor de mujeres.


La basílica de San Marcos, también conocida como la «basílica dorada», es uno de los monumentos más emblemáticos de Venecia. Contempla los mosaicos dorados, los intrincados suelos de mármol y las escenas bíblicas mientras descubres la historia y los detalles únicos que hacen que esta iglesia de siglos de antigüedad sea tan especial.


Peggy Guggenheim coleccionó arte de todo el mundo y reunió bajo el mismo techo obras de algunos de los artistas más influyentes del siglo XX. En el museo Guggenheim de Venecia se exhibe la colección de obras de toda su vida, junto con otras piezas que fueron donadas a la fundación más tarde. Su colección permanente incluye obras clave del cubismo, expresionismo abstracto estadounidense, arte metafísico, surrealismo y arte abstracto europeo.


Si estás en busca de la crème de la crème del arte veneciano, no hay nada mejor que la Galería de la Academia. Ubicada dentro del complejo de la iglesia Santa Maria della Carità, esta galería cuenta con obras preciosas de los grandes artistas de la ciudad, como Mantegna, Bellini y Tintoretto. Aquí también encontrarás el famoso Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci.


El Teatro La Fenice es uno de los teatros de ópera más famosos y prestigiosos de la historia del teatro europeo. Especialmente durante el siglo XIX, aquí actuaron muchos compositores importantes, como Rossini, Bellini, Donizetti y Verdi. Explora el lujoso interior del teatro y descubre los secretos que se esconden entre bastidores mientras recorres su fascinante historia.





Viena parece hecha para descubrirla sin prisas: con elegantes cafeterías, calles de estilo barroco y una arquitectura imperial. La capital austriaca es famosa por monumentos como los palacios de Hofburg, Schönbrunn y Belvedere, mientras que su centro histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Como cuna de Strauss y Schubert, también ha sido desde hace mucho tiempo un centro de referencia para la música clásica y la ópera.
El palacio de Schönbrunn, la magnífica antigua residencia de verano de los Habsburgo, es muy reconocible gracias a su emblemática fachada amarilla. Explora los aposentos imperiales que en su día ocuparon la emperatriz Sisi y el emperador Francisco José, y luego pasea por los extensos jardines, que albergan parajes ajardinados y la Glorieta, situada en lo alto de la colina. Desde allí, podrás disfrutar de unas vistas espectaculares del palacio y de los alrededores.


El palacio Belvedere alberga una de las mejores colecciones de arte de Austria; su pieza estrella es la resplandeciente obra maestra de Gustav Klimt, El beso. Construido originalmente entre 1717 y 1723 como residencia de verano del príncipe Eugenio de Saboya, en la actualidad, en el palacio se exponen obras de Schiele, Monet y muchos otros artistas, por lo que es una visita imprescindible para los amantes del arte.


En el interior del palacio de Hofburg, el Museo Sisi y los aposentos imperiales te llevan a recorrer más de 20 lujosas salas amuebladas, que te permiten echar un vistazo a la vida privada del emperador Francisco José y la emperatriz Isabel (la querida y enigmática Sisi de Austria). Podrás ver objetos personales que revelan a la mujer que se esconde tras la leyenda, desde su vida en la rígida corte de los Habsburgo hasta su trágico asesinato en 1898.


La Albertina es un museo que cuenta con una de las colecciones de arte gráfico más importantes del mundo, compuesta por más de un millón de grabados y 60 000 dibujos. Descubre obras maestras de artistas que van desde Durero y Miguel Ángel hasta Monet y Picasso, en el magnífico entorno de un palacio de los Habsburgo.


El grandioso Museo de Historia del Arte de Viena (en alemán, Kunsthistorisches Museum) es un palacio del arte en el que se pueden contemplar obras maestras de Brueghel, Vermeer, Rubens y Rafael bajo su magnífica cúpula. Encargado por el emperador Francisco José e inaugurado en 1891, alberga obras de arte que abarcan siete milenios, desde el antiguo Egipto hasta finales del siglo XVIII.


Desde visitar La Pedrera al anochecer hasta evitar la torre Eiffel al atardecer, las pequeñas decisiones que tomas durante un viaje pueden hacer que ahorres horas durante una escapada urbana. Descubre consejos de expertos para ahorrar tiempo en 100 atracciones turísticas, entre las que se encuentran el Museo del Prado, la Casa Batlló y la catedral de Milán. Averigua cómo puedes pasar menos tiempo esperando y más tiempo explorando en destinos populares como Roma, Londres y París.