En 1960, cuatro estudiantes universitarios se adentraron en lo que entonces era una abertura poco prometedora situada bajo un puente de roca caliza poco conocido, una abertura que pronto condujo a uno de los descubrimientos más impresionantes del estado. Esta visita recrea aquella primera exploración de la Discovery Cavern, guiada únicamente por linternas de mano. A diferencia de los exploradores originales, que treparon por el barro y sortearon rocas, los visitantes caminan por senderos pavimentados con barandillas. A lo largo del recorrido, escuchan la historia de aquellos primeros descubridores que, en su cuarta expedición, descubrieron lo que se convertiría en la cueva más grande de Texas.
La opinión de otros usuarios sobre esta experiencia
Todavía no hay valoraciones sobre esta experiencia.
