La revolución de las dos ruedas ha llegado a Fuerteventura. Hacer turismo nunca ha sido tan divertido. Una vez que le cojas el truco, ya no hay vuelta atrás. Las rutas más cortas discurren por carreteras costeras y paseos marítimos, mientras que las más largas se adentran en los pueblos del interior.
Tras recogerte en tu hotel, te llevarán al punto de partida de la ruta para recibir instrucciones sobre cómo utilizar tu vehículo personal. Una vez que estés listo, la aventura sobre dos ruedas discurrirá por paseos marítimos o senderos con unas vistas espectaculares.
Los patinetes son divertidos de conducir: unos sofisticados sensores de inclinación detectan cuándo te inclinas hacia delante, igual que lo hace tu cerebro. Es una forma estupenda de explorar Fuerteventura. Hay cuatro rutas que parten de diferentes puntos de la isla: la ruta «Las Salinas» de 2,5 horas desde Caleta de Fuste, y otras tres rutas desde el sur: la ruta «Beach & Sun» de 1,5 horas, la ruta «La Pared» de 2,5 horas y la ruta de medio día «Tiscamanita».
