El Funicular de Heidelberg, un moderno y eficiente funicular, ofrece un emocionante trayecto desde el Kornmarkt hasta el castillo. Este breve recorrido te permite descubrir la rica historia de la antigua residencia de los Electores del Palatinado mientras paseas por el patio y los jardines del castillo.
Dentro del recinto del castillo te esperan dos atracciones destacadas. El edificio del Salón del Rey alberga la entrada a una bodega, donde se encuentra el legendario Gran Barril. Fabricado en el siglo XVIII a partir de 130 troncos de roble, este barril de vino rellenable, el más grande del mundo, tiene una capacidad de más de 219.000 litros de vino. Justo al lado, el Museo Alemán de la Farmacia ofrece un fascinante viaje en el tiempo, que permite conocer la historia de la medicina desde la Antigüedad hasta la actualidad.
Desde allí, disfruta de un nostálgico trayecto en el funicular superior hasta el Königstuhl. A una altitud de 568 metros, te encontrarás muy lejos del ajetreo y el bullicio de la ciudad. La montaña local de Heidelberg ofrece unas vistas impresionantes del valle del Neckar, la llanura del Rin y, en días claros, incluso hasta los Vosgos. Disfruta de estas vistas con una copa de vino (o zumo de uva o agua) antes de que una cómoda furgoneta te lleve de vuelta al punto de partida.
