Descubre la isla de Flores, uno de los destinos más vírgenes de las Azores, donde los paisajes volcánicos, los lagos de color esmeralda, los impresionantes acantilados y las cascadas crean un entorno espectacular. Esta tranquila escapada de tres días combina pueblos auténticos, una naturaleza impresionante y un ritmo de vida más pausado.
Visitarás Santa Cruz das Flores, la encantadora puerta de entrada a la isla, y Fajã Grande, un pintoresco pueblo situado entre el océano Atlántico y acantilados cubiertos de cascadas, a menudo considerado uno de los pueblos más bonitos de Portugal.
Día 1 – A tu llegada al aeropuerto de Flores, traslado a Fajã Grande, el punto habitado más occidental de Europa. Rodeado por el océano Atlántico y por imponentes acantilados salpicados de cascadas, este pintoresco pueblo es el lugar perfecto para relajarte y disfrutar del ambiente tranquilo de la isla. Alojamiento en Fajã Grande.
Día 2 – Explora los atractivos naturales más emblemáticos de Flores, entre los que se incluyen espectaculares cascadas, miradores panorámicos y lagunas volcánicas. El itinerario incluye el Poço do Ferreiro, el Poço do Bacalhau, las formaciones basálticas de Rocha dos Bordões y el remoto faro de Albernaz. También visitarás Santa Cruz das Flores, la principal localidad de la isla, conocida por su puerto deportivo, sus vistas al océano y su ambiente relajado. Alojamiento en Fajã Grande.
Día 3 – Tras el desayuno, traslado al aeropuerto de Flores para tu salida. Disfruta por última vez del extraordinario paisaje de la isla antes de dejar atrás este destino atlántico único.
