Comienza tu recorrido hacia el Pico do Arieiro, el tercer pico más alto de Madeira y una de las pocas cimas a las que se puede acceder por carretera (1.818 m). Desde aquí, disfruta de unas impresionantes vistas panorámicas de espectaculares picos, profundos valles y el corazón escarpado de la isla: una introducción inolvidable al interior salvaje de Madeira.
Continúa tu descenso hacia Ribeiro Frio, enclavado en el frondoso bosque de Laurisilva, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este antiguo bosque de laurisilva es una reliquia viva de la prehistoria, donde la rica biodiversidad y los tranquilos senderos ofrecen una auténtica inmersión en la naturaleza en su estado más prístino. Continúe el recorrido por la pintoresca costa norte, pasando por encantadores pueblos como Faial, antes de llegar a Santana, famosa por sus emblemáticas casas triangulares con empinados tejados de paja —uno de los símbolos culturales más reconocibles de Madeira—.
Tras una relajante pausa para almorzar, la ruta continúa hacia la espectacular península de Ponta de São Lourenço, donde las formaciones rocosas volcánicas se encuentran con el océano Atlántico. Allí, los paisajes austeros y las amplias vistas costeras crean un llamativo contraste con el verde interior de la isla. A continuación, la excursión se dirige a Machico, una de las ciudades más antiguas de Madeira y lugar histórico de desembarco de los exploradores portugueses en 1419. Explora su rico patrimonio y su tranquila atmósfera costera antes de emprender el viaje de vuelta a tu hotel, con recuerdos imborrables de la diversa belleza de Madeira.
