Las cataratas de Ouzoud son uno de los principales lugares de interés de Marruecos y se pueden visitar fácilmente desde Marrakech. Te adentrarás en las montañas del Medio Atlas para contemplar las cataratas más altas del norte de África, así como un puente natural de travertino. Hamza, uno de nuestros expertos guías locales, afirma: «Llevo muchos años guiando esta excursión, pero sigo encantado de ver las cataratas. Caen 110 m por escarpados acantilados rojos, y hay varios puntos desde los que contemplar el agua cayendo en cascada, tanto desde arriba como desde abajo. Ouzoud significa “olivo” en lengua bereber, y las cataratas deben su nombre a los olivos centenarios que crecen en este valle».
De camino a Ouzoud, atravesarás palmerales, pasarás por pueblos bereberes típicos y serpentearás por puertos de montaña. Al llegar a las cascadas, tendrás tiempo de sobra para hacer fotos y maravillarte ante la sucesión de cascadas escalonadas. Hay un arcoíris permanente creado por la niebla que se forma gracias a la fuerza natural del agua, cuyo caudal alcanza su máximo durante la primavera.
Tu guía te indicará los mejores miradores y, con un poco de suerte, quizá incluso puedas avistar a los macacos de Berbería que han hecho de este deslumbrante lugar su hogar. Hamza afirma: «Mucha gente piensa que Marruecos es un país árido. Sin embargo, las cataratas de Ouzoud y el verde entorno aportan una sensación de vitalidad y energía al paisaje». Tras la visita, es hora de relajarse con una comida en un restaurante bereber, donde disfrutarás de un almuerzo local recién preparado que incluye un plato típico de la región. Y, de camino de vuelta a Marrakech, habrá una parada para hacer fotos en el cercano puente natural de Imi-n-Ifri.
