Comience su aventura en la estación de Shinjuku o Tokio y diríjase al famoso Nikko Toshogu (entrada no incluida). Este santuario sintoísta, famoso por su ornamentada decoración, está enclavado en un frondoso bosque y ofrece una atmósfera de serena belleza y significado espiritual.
Tres tallas imprescindibles del santuario Nikko Toshogu: Gato dormido (Nemuri Neko),Tres monos sabios,Elefantes imaginarios.
Desde allí, embárquese en un pintoresco viaje por la ladera de Iroha. Ya sea en autobús o en coche, esta carretera de montaña con sus 48 curvas cerradas ofrece un viaje emocionante. A continuación, se le llevará en volandas en el Akechidaira Sky Ride. Este emocionante viaje en teleférico le llevará muy por encima del paisaje, con vistas panorámicas de Nikko y más allá.
Su próximo destino es el lago Chuzenji, un tranquilo lago de gran altitud nacido de la actividad volcánica. Sus aguas cristalinas reflejan las montañas circundantes, lo que lo convierte en un lugar ideal para un tranquilo paseo en barca o a lo largo de la orilla. No lejos del lago Chuzenji se encuentran las cataratas de Kegon, una de las más célebres de Japón. Con una caída de 97 metros, las cataratas son especialmente llamativas durante el otoño, cuando el bosque adyacente se llena de color.
Concluya el día con estas inolvidables experiencias antes de regresar al punto de encuentro original.
