En este recorrido, tendrás la oportunidad de ver los dos monumentos más emblemáticos de Córdoba: el Alcázar y la Mezquita-Catedral.
El Alcázar de los Reyes Cristianos sirvió como residencia real a partir del siglo XIV cada vez que los monarcas visitaban Córdoba, y también albergó la sede de la Inquisición en la ciudad. Durante tu visita, descubrirás sus increíbles jardines y admirarás la impresionante arquitectura del edificio.
La Mezquita-Catedral es uno de los monumentos más impresionantes del mundo y es, quizás, el símbolo más emblemático de Córdoba y de su historia. Explorarás su magnífico interior, donde podrás admirar las maravillosas columnas y el famoso Patio de los Naranjos, el oratorio de la antigua mezquita omeya.





