Siguiendo el ritmo que marca la arena eterna, la vida en el desierto parece transcurrir sin prisas, pero eso no significa que no puedas vivir una aventura llena de adrenalina.
Familiarízate con tu potente quad, ponte el casco y prepárate para la aventura. Dejando tras de ti nubes de polvo, recorre a toda velocidad el paisaje desértico y sube y baja por las ondulantes dunas de arena.
Tras una sesión llena de emociones, volverás a la base para disfrutar de la celebración nocturna de la naturaleza: una espectacular puesta de sol en el desierto.
Después de un breve paseo en camello, te espera una suculenta barbacoa acompañada de entretenimiento tradicional, como la danza del vientre y la música folclórica.
