Situadas en los extremos opuestos del golfo de Kastela, Split y Trogir ofrecen dos visiones contrastadas del pasado. Su día comienza en Split, una ciudad asombrosa construida dentro de las murallas del palacio del emperador romano Diocleciano. Mientras pasea por sus pasillos y patios de piedra, no estará simplemente recorriendo ruinas antiguas, sino que se moverá por un lugar que todavía parece muy vivo. Los equipos de rodaje estuvieron en el mismo lugar en el que usted se encuentra ahora, ya que el casco antiguo de Split se utilizó como lugar de rodaje de "Juego de Tronos".
Tendrá tiempo para pasear a su ritmo: parar a comer, echar un vistazo a las pequeñas tiendas o acomodarse y ver pasar el mundo.Visitará dos mercados y tomará un tentempié típico en Mlinice Pantana, antes de dirigirse a Trogir.
Una vez en Trogir, notará un ambiente más tranquilo y compacto en esta pequeña isla frente a la costa. Su casco antiguo parece casi congelado en el tiempo, con calles estrechas, plazas elegantes y arquitectura medieval. En su centro se alza la catedral de San Lorenzo, que alberga el extraordinario Portal Radovan. Juntas, Split y Trogir muestran dos caras de Dalmacia, la enérgica y la pausada, y es ese contraste lo que hace que el día se le quede grabado en la retina.
