Una visita al Chocolarium es imprescindible para todo amante del chocolate. La "fábrica de la felicidad" de Munz y Minor le invita a un viaje dulce y envolvente dedicado a la alegría del chocolate. Un recorrido interactivo le guiará por el mundo del chocolate, ofreciéndole información sobre la producción en directo, datos fascinantes sobre los ingredientes y la posibilidad de participar en cursos de chocolate.
Uno de los lugares más destacados es la "sala de la felicidad individual", donde varias fuentes de chocolate invitan a degustar chocolate fluido de distintos sabores, desde blanco y negro hasta rosa. La degustación no sólo está permitida, sino que se fomenta.
Desde una galería acristalada, los visitantes pueden disfrutar de una visión única entre bastidores de la producción, el transporte y el envasado de las populares golosinas Munz y Minor, como Prügeli, tabletas de chocolate y Glückskäfer. Antes de irse, eche un vistazo a la tienda Schoggi, con más de 300 productos de chocolate, o relájese con una taza de chocolate caliente en el Minor Café.
