Disfrute de este paseo costero de baja intensidad, de 2,4 km, salvaje y pintoresco, con las olas rompiendo en los peñascos de granito.
La primera parte del sendero transcurre por lotes de zonas abiertas boscosas, pequeños valles fluviales y crestas rocosas sobreexpuestas. A continuación, se puede disfrutar de las vistas sobre el mar de Silhouette y la isla Norte y observar aves endémicas como el bulbul, las palomas azules y los pájaros solitarios. Para llegar a la playa principal hay que cruzar la desembocadura de un pequeño río que surge de una marisma de agua salobre. Una vez allí, podrá relajarse y practicar snorkel en la playa.
