La primera parada es el tranquilo pueblo de Pateley Bridge, enclavado entre colinas onduladas y páramos salvajes. Esta encantadora aldea invita a pasear sin prisas por sus calles empedradas bordeadas de casitas de piedra y pubs tradicionales. No se puede dejar de visitar la tienda de dulces más antigua de Inglaterra, donde las delicias atemporales llevan alegrando a los visitantes desde 1827.
La siguiente parada es Grassington, una ciudad con mercado que parece sacada de un libro de cuentos. A menudo aclamado como el "corazón palpitante de los Yorkshire Dales", puede que le resulte familiar el pueblo ficticio de Darrowby de la popular serie All Creatures Great & Small. El viaje continúa a través de los impresionantes Dales hasta Hawes, otra encantadora ciudad con mercado conocida por producir el mundialmente famoso queso Wensleydale. En la cremería local se mantiene una tradición centenaria, ofreciendo muestras que van desde el clásico Wensleydale de Yorkshire hasta el rico y mantecoso Fountains Gold: un paraíso para los amantes del queso. Alternativamente, saboree el almuerzo en cualquiera de los restaurantes de la ciudad mientras explora las calles llenas de carácter de Hawes.
La aventura continúa hacia Aysgarth Falls, una cascada de tres niveles que lleva atrayendo visitantes desde hace más de dos siglos y que incluso apareció en Robin Hood: Príncipe de los ladrones. La última parada es la romántica ruina de la abadía de Jervaulx, un monasterio cisterciense del siglo XII en el que aún resuena la historia. Tras un día dedicado a descubrir las vistas, los sabores y las historias de los Yorkshire Dales, el viaje de vuelta a York pone fin a este inolvidable viaje.
