Su aventura comienza con la recogida en su alojamiento, seguida de una hora en coche hasta el puerto de Celestún. Aquí, se embarcará en un viaje en barco al Santuario del Flamenco Rosa. Este santuario no sólo ofrece la oportunidad de ver estas magníficas aves en su hábitat natural, sino también de nadar en una charca y explorar un manglar de 250 metros. Incluso podrá darse un capricho con un baño exfoliante tradicional maya.
Tras esta experiencia envolvente, el viaje continúa hasta una tranquila playa donde podrá relajarse y tomar el sol. Para rematar el día, podrá saborear marisco fresco en uno de los restaurantes locales. Esta excursión ofrece una mezcla de naturaleza, relajación y gastronomía que le dejará recuerdos imborrables.

