Su recorrido a pie por las ruinas de Cobá comienza, como corresponde, en la entrada del yacimiento. Al entrar y echar un primer vistazo al lugar, escuchará la historia de cómo esta civilización asombrosamente avanzada se levantó y cayó. También conocerás algunos datos poco conocidos sobre los singulares árboles que se encuentran en estas ruinas y la importancia que tuvieron en la antigua sociedad maya.
El primer hito importante al que llegarás es un campo de juego de pelota. A diferencia de otros yacimientos, éste se utilizaba probablemente con fines ceremoniales, para representar la lucha entre la oscuridad y la luz. Mucho en juego para un juego de pelota.
Será difícil perderse la siguiente parada: La Pirámide de la Iglesia. Si se fija bien, podrá ver algunos restos de la pintura que cubría toda la pirámide. Un poco más adelante se encuentra la Pirámide de la Encrucijada, un ejemplo de giro inusual en la arquitectura maya habitual.
Mientras caminas, te darás cuenta de la red sorprendentemente intacta de antiguos caminos que atraviesan el sitio. Estas vías eran muy importantes para las ciudades mayas y tienen mucho que decir sobre la vida hace más de mil años.
También verás muchas piedras grandes y rectangulares con diseños. Se llaman estelas. Mientras caminas, te explicarán su significado y por qué los mayas las crearon.
El siguiente hito importante es la Pirámide del Dintel Pintado. Esta impresionante estructura de piedra caliza se pintó en su día con colores brillantes, y aún se pueden encontrar restos de esos colores si se sabe dónde buscar.
Al pasar por el segundo campo de pelota, que se utilizaba para el juego de forma más tradicional que el primero, aprenderá todo sobre las creencias y prácticas religiosas de los antiguos mayas, así como el infame calendario con el que seguían el paso de los años.
Por último, te encontrarás a los pies de la pirámide Nohoch Mul, la segunda pirámide maya más grande de todo el mundo. Pero, ¿qué hay mejor que admirar una pirámide como ésta desde abajo? Subir hasta la cima. Suba los 120 escalones y contemple las ruinas de Cobá desde una perspectiva totalmente nueva.
