Llegar a la ciudad portuaria de Essaouira es como respirar profundamente junto al Atlántico. Dentro de sus murallas de piedra, la vida se mueve a un ritmo tranquilo y relajado. Se oyen gaviotas por encima de uno, se ven barcos de pesca moviéndose suavemente en el puerto y se escucha a los artesanos trabajar detrás de puertas de madera. Como le gusta decir al guía local Youssef, "Essaouira tiene un ritmo propio; una vez que lo sientes, ralentizas el paso sin darte cuenta". Es un lugar moldeado por el mar, el comercio y la creatividad, donde es fácil perder la noción del tiempo recorriendo calles que apenas han cambiado en décadas.
Con su guía local al frente, conocerá la ciudad más allá de las primeras impresiones. Visitará el animado puerto, el mercado municipal, el barrio de los joyeros y el centro artesanal. Cada lugar le ayudará a comprender una parte diferente del pasado de Essaouira. A lo largo del recorrido, su guía le irá explicando el pasado y el presente de la medina.
Después de comer en un restaurante de pescado de la medina, podrá disfrutar de la tarde. Podrá visitar pequeñas galerías de arte, observar cómo los artesanos tallan la madera de thuya local o detenerse a tomar un vaso de té de menta en una cooperativa de argán, donde aprenderá cómo se elabora el aceite y cómo su visita ayuda a las mujeres locales y a sus familias. Cuando se marche, Essaouira no le parecerá sólo un destino que ha visto, sino un lugar en el que realmente ha pasado tiempo.
