Pequeñas calles empedradas, aire marino y un postre de chocolate: en esta excursión le esperan las tres cosas. Desde Tropea, se dirigirá a Pizzo y descenderá hasta la iglesia rupestre de Piedigrotta, donde la fe y el folclore están grabados directamente en la roca. De vuelta a la ciudad, paseará por las antiguas calles de Pizzo en una visita guiada, con paradas para contar historias y sacar fotos en los miradores de la costa. Después vendrá la parte dulce, una demostración y degustación en directo del Tartufo di Pizzo. Una vez que se haya saciado de esta delicia de trufa de chocolate, podrá pasear e instalarse en Calabria a su propio ritmo.
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