El Albaicín es un pueblo dentro de la ciudad, un barrio atemporal. Calles enrevesadas llenas de aljibes, casas árabes y crímenes que se abren en diminutas plazas y miradores, siempre ha estado inmerso en sí mismo dentro de Granada, quizá por la sólida influencia musulmana que ha adquirido desde sus orígenes.
El más famoso de los miradores es el Mirador de San Nicolás, no sólo por tener una de las vistas más fascinantes del mundo, sino también porque se puede ver el cruce de culturas en la historia de la ciudad y encontrarse con iconos que siguen hablando de religión.
La Iglesia de San Nicolás, detrás de la que contempla la Alhambra. Junto al Mirador, se encuentra la Mezquita Mayor de Granada. No se perderá detalle de tan maravillosa ciudad y de sus monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Pasear por las estrechas calles empedradas con la ayuda de un guía privado por el Albaicín y el Sacromonte es la mejor experiencia que puede disfrutar, ya que una visita guiada de este tipo le permite descubrir los atractivos de la ciudad de una forma magnífica, no sólo la de un guía oficial, sino la de una persona que vive y siente la magia y las sensaciones de la ciudad.


