El palacio de Lackenbach se menciona por primera vez en 1553 en el contrato de compraventa por el que se transfería el dominio de Landsee a Miklós Oláh, arzobispo de Gran. La casa señorial no sólo servía para fines económicos y administrativos, sino que su situación en un terreno llano también ofrecía unas condiciones de vida más agradables que el cercano castillo de Landsee, de orientación militar.
El palacio fue la principal residencia de los Esterházy hasta 1628, y cuando Nicolás fue investido con el cargo de Palatino en 1625, se convirtió también en la sede del virrey húngaro.La arquitectura del palacio sigue el concepto renacentista de una división simétrica del paisaje. Su estado de conservación es único para un complejo renacentista; lo mismo puede decirse de la pradera del huerto, con antiguos y rarísimos árboles frutales del siglo XIX, y del "Königshügel" -la colina del rey- del siglo XVII, formado por tierra amontonada.



