En el amplio Museo de la Cervecería Bávara, de unos 3.500 m², tendrá la oportunidad de profundizar en la historia de la bebida más preciada de Baviera, remontando sus raíces desde el antiguo Egipto hasta las técnicas de elaboración de cerveza contemporáneas. Tras un fascinante vistazo a la transparente fábrica de cerveza del museo, le invitamos a degustar su cerveza casera sin filtrar y a probar otras tres cervezas locales de Kulmbacher.
Para rematar la visita, disfrute de una delicia culinaria en la Mönchshof Bräuhaus, donde le servirán la famosa salchicha bratwurst de Kulmbacher en tres tentadoras variantes.
